sábado, 5 de abril de 2014

FELIZ RAMA NAVAMI 2014 KI JAYA

SB 9.10

El Capítulo Décimo narra el advenimiento del Señor Rāmacandra en la dinastía de Mahārāja Khaṭvāṅga. También narra las actividades del Señor, contando cómo mató a Rāvāṇa y regresó a Ayodhyā, la capital de Su reino.
El hijo de Mahārāja Khaṭvāṅga fue Dīrghabāhu, cuyo hijo fue Raghu. El hijo de Raghu fue Aja, el hijo de Aja fue Daśaratha y el hijo de Daśaratha fue el Señor Rāmacandra, la Suprema Personalidad de Dios. Cuando el Señor descendió a este mundo en Sus cuatro expansiones, manifestadas en las formas del Señor Rāmacandra, Lakṣmaṇa, Bharata y Śatrughna, grandes sabios como Vālmīki, que poseían verdadero conocimiento de la Verdad Absoluta, narraron Sus pasatiempos trascendentales. Śrīla Śukadeva Gosvāmī comenta brevemente esos pasatiempos.
El Señor Rāmacandra partió con Viśvāmitra y mató a Mārīca y otros rākṣasas. Después de romper el recio y poderoso arco Haradhanu, el Señor Se casó con madre Sītā e hizo añicos el prestigio de Paraśurāma. Para obedecer la orden de Su padre, Se retiró al bosque, acompañado por Lakṣmaṇa y Sītā. Allí cortó la nariz a Śūrpaṇakhā y mató a los sirvientes de Rāvaṇa, encabezados por Khara y Dūṣaṇa. El rapto de Sītādevī por parte de Rāvaṇa marcó el comienzo de la desgracia del demonio. Mārīca adoptó la forma de un ciervo dorado y, mientras el Señor Rāmacandra salía en su persecución para complacer a Sītādevī, Rāvaṇa aprovechó Su ausencia para raptarla. Después del rapto de Sītādevī, el Señor Rāmacandra y Lakṣmaṇa la buscaron por todo el bosque. Fue entonces cuando encontraron a Jaṭāyu. A continuación, el Señor mató al demonio Kabandha y al general Vāli y estableció una relación de amistad con Sugrīva. Después de organizar las fuerzas militares de los monos, fue con ellos hasta la orilla del mar. Allí, el Señor esperó la llegada de Samudra, la personificación del océano, pero Samudra no hizo acto de presencia. Entonces el Señor, que es el amo de Samudra, Se puso furioso, y Samudra fue a toda prisa y se humilló ante Él, dispuesto a ayudarle en lo que desease. El Señor construyó un puente sobre el océano y, con el consejo de Vibhīṣaṇa, atacó Laṅkā, la capital de Rāvaṇa. Hanumān, el sirviente eterno del Señor, ya había incendiado Laṅkā, y ahora, con la ayuda de Lakṣmaṇa, las fuerzas del Señor Rāmacandra mataron a todos los soldados rākṣasas. El propio Señor Rāmacandra mató a Rāvaṇa. Mandodarī y otras esposas de Rāvaṇa lamentaron la muerte de su marido, y, conforme a la orden del Señor Rāmacandra, Vibhīṣaṇa celebró las ceremonias funerarias por todos los muertos de la familia. El Señor Rāmacandra invistió a Vibhīṣaṇa con el derecho de gobernar Laṅkā, y le bendijo con una larga vida. El Señor liberó a Sītādevī del bosque de aśokas y la llevó en un avión de flores a Su capital, Ayodhyā, donde fue recibido por Su hermano Bharata. Cuando el Señor Rāmacandra entró en Ayodhyā, Bharata llevó Sus sandalias de madera, Vibhīṣana y Sugrīva una cāmara y un abanico, Hanumān una sombrilla, Śatrughna el arco y dos aljabas del Señor, y Sītādevī un cántaro con agua de los lugares sagrados. Aṅgada llevó una espada, y Jāmbavān (Ṛkṣarāja), un escudo. Después de que el Señor Rāmacandra, acompañado por el Señor Lakṣmaṇa y madre Sītādevī, se reunieran con todos Sus familiares, el gran sabio Vasiṣṭha Le coronó rey. El capítulo termina con una breve descripción del gobierno del Señor Rāmacandra en Ayodhyā.
SB 9.10.1 Śukadeva Gosvāmī dijo: El hijo de Mahārāja Khaṭvāṅga fue Dīrghabāhu, cuyo hijo fue el célebre Mahārāja Raghu. De Mahārāja Raghu nació Aja, y de Aja nació Mahārāja Daśaratha, la gran personalidad.
SB 9.10.2 En respuesta a las oraciones de los semidioses, la Suprema Personalidad de Dios, la Verdad Absoluta en persona, hizo Su advenimiento acompañado de Su expansión y de las expansiones de Su expansión. Sus santos nombres fueron Rāma, Lakṣmaṇa, Bharata y Śatrughna. Estas famosas encarnaciones aparecieron en cuatro formas, como hijos de Mahārāja Daśaratha.
SB 9.10.3 ¡Oh, rey Parīkṣit!, las trascendentales actividades del Señor Rāmacandra han sido narradas por grandes personas santas que han visto la verdad. Como tú ya has escuchado muchas veces la historia del Señor Rāmacandra, el esposo de madre Sītā, mi relato de esos pasatiempos será breve. Escucha, por favor.
SB 9.10.4 Para sostener la promesa de Su padre, el Señor Rāmacandra no dudó en abandonar la posición de rey y, en compañía de Su esposa, madre Sītā, anduvo errante de bosque en bosque con Sus pies de loto, tan delicados que hasta el contacto de las manos de Sītā les era áspero e intolerable. Le acompañaron también Hanumān, el rey de los monos [u otro mono, Sugrīva], y Su hermano menor, el Señor Lakṣmaṇa, quienes Le aliviaban de las fatigas del bosque. Por haber desfigurado a Śūrpaṇakhā cortándole la nariz y las orejas, el Señor Se vio separado de madre Sītā. Debido a ello Se enfadó mucho, y el océano, aterrorizado por el movimiento de Sus cejas, Le permitió construir un puente para cruzarlo. A continuación, el Señor entró en el reino de Rāvaṇa para matarle, como un incendio que devora un bosque. Que el Señor Supremo, Rāmacandra, nos brinde plena protección.
SB 9.10.5 En el recinto del sacrificio celebrado por Viśvāmitra, el Señor Rāmacandra, el rey de Ayodhyā, mató a muchos demonios, rākṣasas y hombres incivilizados que merodeaban por la noche, cubiertos por la modalidad de la oscuridad. Que el Señor Rāmacandra, que mató a esos demonios en presencia de Lakṣmaṇa, tenga la bondad de darnos protección.
SB 9.10.6-7 ¡Oh, rey!, los pasatiempos del Señor Rāmacandra fueron maravillosos, como los de un bebé elefante. Él rompió el arco del Señor Śiva ante los héroes de este mundo, en la asamblea convocada para que madre Sītā eligiese esposo. El arco era tan pesado que se necesitaron trescientos hombres para transportarlo, pero el Señor Rāmacandra lo dobló, tensó la cuerda y lo partió por la mitad con la misma facilidad con que un bebé elefante parte una caña de azúcar. De ese modo, el Señor obtuvo la mano de madre Sītā, que poseía Sus mismas cualidades trascendentales en cuanto a forma, belleza, comportamiento, edad y naturaleza. En verdad, ella era la diosa de la fortuna que reposa eternamente en el pecho del Señor. Cuando el Señor Rāmacandra regresaba, después de conquistar a Sītā en la asamblea de pretendientes, Paraśurāma Le salió al paso. Paraśurāma estaba muy orgulloso de haber liberado a la Tierra de la orden monárquica en veintiún ocasiones, pero el Señor, que actuaba como un kṣatriya de la orden monárquica, le derrotó.
SB 9.10.8 Cumpliendo la orden de Su padre, que se vio atado por una promesa hecha a su esposa, el Señor Rāmacandra dejó atrás Su reino, con Sus opulencias, Sus amigos y bienquerientes, Su residencia, y todo lo que poseía, y, del mismo modo que un alma liberada renuncia a la vida, Se marchó al bosque con Sītā.
SB 9.10.9 Mientras vivía en el bosque, soportando muchas dificultades, el Señor Rāmacandra, que siempre llevaba Su invencible arco y Sus flechas, desfiguró a la hermana de Rāvaṇa, que estaba contaminada de deseos lujuriosos, cortándole la nariz y las orejas; además mató a sus catorce mil amigos rākṣasas, encabezados por Khara, Triśira y Dūṣaṇa.
SB 9.10.10 ¡Oh, rey Parīkṣit!, cuando Rāvaṇa, que tenía sobre los hombros diez cabezas, oyó hablar de los hermosos y atractivos rasgos de Sītā, su mente se agitó con deseos lujuriosos y decidió raptarla. Para alejar al Señor Rāmacandra de Su āśrama, Rāvaṇa envió a Mārīca en la forma de un ciervo dorado; al ver aquel maravilloso ciervo, el Señor Rāmacandra dejó Su āśrama y lo siguió, y finalmente lo mató con una afilada flecha, del mismo modo que el Señor Śiva mató a Dakṣa.
SB 9.10.11 Aprovechando que Rāmacandra se había adentrado en el bosque y Lakṣmaṇa estaba también ausente, Rāvaṇa, el peor de los rākṣasas, raptó a Sītādevī, la hija del rey de Videha, del mismo modo que el tigre caza a las indefensas ovejas aprovechando la ausencia del pastor. El Señor Rāmacandra anduvo entonces por el bosque con Su hermano Lakṣmaṇa, con la actitud desesperada de quien ha perdido a su esposa. De ese modo, con Su ejemplo personal, mostró la condición de la persona apegada a las mujeres.
SB 9.10.12 El Señor Rāmacandra, cuyos pies de loto son adorados por el Señor Brahmā y el Señor Śiva, había adoptado la forma de un ser humano. Después de celebrar la ceremonia funeraria de Jaṭāyu, que fue matado por Rāvaṇa, el Señor mató al demonio Kabandha y, tras hacer amistad con los jefes de los monos, mató a Vāli y organizó la liberación de madre Sītā. Entonces partió hacia la playa, a orillas del océano.
SB 9.10.13 Una vez en la playa, el Señor Rāmacandra ayunó durante tres días, esperando la llegada de la personificación del océano. Como el océano no hacía acto de presencia, el Señor manifestó Sus pasatiempos de ira y, con una simple mirada que lanzó al mar, todas las entidades vivientes que lo habitaban se agitaron llenas de miedo. Fue entonces cuando el océano en persona, muy asustado, se presentó ante el Señor Rāmacandra con todos los útiles necesarios para adorarle. Postrándose a los pies de loto del Señor, la personificación del mar dijo lo siguiente.
SB 9.10.14 ¡Oh, Persona Suprema, que estás en todas partes!, somos tan torpes que no hemos entendido quién eres; ahora, sin embargo, sabemos que Tú eres la Persona Suprema, el amo del universo entero, la Personalidad de Dios original e inmutable. Los semidioses viven hechizados por la modalidad de la bondad, los prajāpatis por la modalidad de la pasión, y el señor de los fantasmas por la modalidad de la ignorancia, pero Tú eres el amo de todas esas cualidades.
SB 9.10.15 Mi Señor, puedes hacer de mis aguas lo que desees; puedes pasar por encima de ellas e ir a la morada de Rāvaṇa, la gran fuente de llanto y perturbación para los tres mundos. Aunque es hijo de Viśravā, es despreciable como la orina. Por favor, ve a matarle y recupera a Tu esposa, Sītādevī. ¡Oh, gran héroe!, aunque mis aguas no suponen ningún obstáculo a Tu expedición a Laṅkā, Te ruego que construyas un puente sobre ellas para así propagar Tu fama trascendental. Al ver esa extraordinaria y maravillosa proeza de Tu Señoría, en el futuro todos los grandes héroes y reyes Te glorificarán.
SB 9.10.16 Śukadeva Gosvāmī dijo: Después de construir un puente sobre el mar, lanzando al agua los picos de las montañas cuyos árboles y vegetación habían sido bien sacudidos por las manos de los grandes monos, el Señor Rāmacandra fue a Laṅkā para liberar a Sītādevī de las garras de Rāvaṇa. Con las indicaciones y la ayuda de Vibhīṣaṇa, el hermano de Rāvaṇa, el Señor y el ejército de los monos, mandado por Sugrīva, Nīla y Hanumān, entraron en el reino de Rāvaṇa, Laṅkā, que ya Hanumān había incendiado.
SB 9.10.17 Cuando entraron en Laṅka, los soldados monos, guiados por jefes tales como Sugrīva, Nīla y Hanumān, ocuparon todas las casas de recreo, los graneros, los almacenes de tesoros, los portales de los palacios, las puertas de la ciudad, las casas de asamblea, las fachadas de los palacios e incluso los palomares. Con todas las encrucijadas, los estrados, las banderas y las vasijas doradas de sus cúpulas destruidos, la ciudad de Laṅka parecía un río agitado por una manada de elefantes.
SB 9.10.18 Al ver los trastornos causados por el ejército de monos, Rāvaṇa, el señor de los rākṣasas, llamó a Nikumbha, Kumbha, Dhūmrākṣa, Durmukha, Surāntaka, Narāntaka y otros rākṣasas, junto con su hijo Indrajit. Seguidamente llamó a Prahasta, Atikāya, Vikampana y, por último, a Kumbhakarṇa, incitando a todos sus seguidores a luchar contra los enemigos.
SB 9.10.19 El Señor Rāmacandra, rodeado por Lakṣmaṇa y soldados monos tales como Sugrīva, Hanumān, Gandhamāda, Nīla, Aṅgada, Jāmbavān y Panasa, atacó a los soldados rākṣasas, que estaban perfectamente equipados con armas invencibles, tales como espadas, lanzas, arcos, prāsas, ṛṣṭis, flechas śakti, khaḍgas y tomaras.
SB 9.10.20 Aṅgada y los demás generales de los ejércitos de Rāmacandra se enfrentaron a los elefantes, la infantería, los caballos y las cuadrigas del enemigo, y lanzaron contra ellos grandes árboles, picos de montaña, mazas y flechas. De ese modo, los soldados del Señor Rāmacandra mataron a los soldados de Rāvaṇa, que habían perdido toda su buena fortuna desde que Rāvaṇa provocó la ira de madre Sītā.
SB 9.10.21 Viendo que había perdido a sus soldados, Rāvaṇa, el rey de los rākṣasas, se puso muy furioso. Entonces montó en su avión, decorado con flores, y avanzó hacia el Señor Rāmacandra, que le esperaba en la refulgente cuadriga que Le había traído Mātali, el auriga de Indra. Con sus afiladas flechas, Rāvaṇa atacó al Señor Rāmacandra.
SB 9.10.22 El Señor Rāmacandra dijo a Rāvaṇa: Eres el más abominable de los caníbales. En verdad, eres como su excremento. Eres como un perro que roba comida de la cocina cuando el dueño no está en casa, pues te aprovechaste de Mi ausencia para raptar a Mi esposa, Sītādevī. Por eso, voy a castigarte del mismo modo que Yamarāja castiga a los pecadores. Eres la persona más despreciable, pecadora y desvergonzada. Por eso Yo, el que nunca fracasa en Sus empeños, voy a castigarte hoy mismo.
SB 9.10.23 Después de reñir a Rāvaṇa con estas palabras, el Señor Rāmacandra armó Su arco con una flecha, la apuntó contra Rāvaṇa y se la disparó. La flecha atravesó el corazón de Rāvaṇa como un rayo. Al ver aquello, un estruendoso clamor se levantó entre los seguidores de Rāvaṇa, que gritaban: «¡Oh, no!, ¡oh, no!, ¿qué ha ocurrido?, ¿qué ha ocurrido?», mientras Rāvaṇa, vomitando sangre por sus diez bocas, caía de su avión, del mismo modo que una persona piadosa cae de los planetas celestiales a la Tierra cuando se agotan los resultados de sus actividades piadosas.
SB 9.10.24 A continuación, todas las mujeres cuyos esposos habían muerto en el campo de batalla salieron de Laṅkā acompañando a Mandodarī, la esposa de Rāvaṇa. Llorando sin cesar, se acercaron a los cuerpos inertes de Rāvaṇa y los demás rākṣasas.
SB 9.10.25 Llenas de aflicción por sus esposos, que habían caído bajo las flechas de Lakṣmaṇa, las mujeres se golpeaban el pecho y abrazaban a sus maridos. Sus llantos y sus lastimeras voces conmovían a todos.
SB 9.10.26 ¡Oh, mi señor!, ¡oh, amo!, tú representabas el sufrimiento para muchos otros, y por ello te llamabas Rāvaṇa. Pero ahora has sido vencido, y contigo, también nosotras, pues, sin ti, el estado de Laṅkā ha sido conquistado por el enemigo. ¿En quién va a refugiarse ahora?
SB 9.10.27 ¡Oh, tú, que fuiste tan afortunado!, bajo la influencia de los deseos lujuriosos, no pudiste entender la influencia de madre Sītā. Ahora, debido a su maldición, has sido matado por el Señor Rāmacandra, y esto es todo lo que queda de ti.
SB 9.10.28 ¡Oh, placer de la dinastía rākṣasa!, por tu culpa, el estado de Laṅkā, y también nosotras mismas, nos hemos quedado sin protector. Con tus actos has logrado que tu cuerpo sea pasto de los buitres, y que tu alma merezca el infierno.
SB 9.10.29 Śrī Śukadeva Gosvāmī dijo: Vibhīṣaṇa, el hermano piadoso de Rāvaṇa, celebró entonces las ceremonias funerarias prescritas para salvar a sus familiares del descenso al infierno. Hizo esto con la aprobación del Señor Rāmacandra, el rey de Kosala, de quien era devoto.
SB 9.10.30 A continuación, el Señor Rāmacandra encontró a Sītādevī sentada en una pequeña choza bajo el árbol Śiṁśapā en un bosque de árboles aśoka. Debido al sufrimiento de verse separada de Él, estaba muy débil y delgada.
SB 9.10.31 Al ver a Su esposa en aquel estado, el Señor Rāmacandra sintió muchísima compasión. La felicidad que ella sintió al ver ante sí a su amado Rāmacandra fue inmensa, y se reflejó en su boca de loto.
SB 9.10.32 Después de dar a Vibhīṣaṇa el poder de gobernar a la población rākṣasa de Laṅkā durante todo un kalpa, el Señor Rāmacandra, la Suprema Personalidad de Dios [Bhagavān], sentó a Sītādevī en un avión decorado con flores en el que, a continuación, subió Él también. Cumplido ya Su período de destierro en el bosque, el Señor regresó a Ayodhyā acompañado por Hanumān, Sugrīva y Su hermano Lakṣmaṇa.
SB 9.10.33 Antes de entrar en Ayodhyā, el Señor Rāmacandra fue agasajado por los miembros de la orden principesca, quienes derramaron sobre Su cuerpo una lluvia de hermosas y fragantes flores, mientras grandes personalidades como el Señor Brahmā y otros semidioses glorificaban, llenos de alegría, las actividades del Señor.
SB 9.10.34 Ya en Ayodhyā, el Señor Rāmacandra supo que, en Su ausencia, Su hermano Bharata sólo había comido cebada hervida en orina de vaca, vestía Su cuerpo con cortezas de árbol, llevaba todo el cabello enmarañado y dormía en una esterilla de kuśa. Todo esto causó un gran pesar al muy misericordioso Señor.
SB 9.10.35-38 Cuando el Señor Bharata supo que el Señor Rāmacandra regresaba a la capital, Ayodhyā, inmediatamente Se puso sobre la cabeza las sandalias de madera del Señor y salió de Su campamento en Nandigrāma. El Señor Bharata iba acompañado de ministros, sacerdotes y otros ciudadanos respetables; llevaba además músicos profesionales que hacían sonar agradables vibraciones musicales y brāhmaṇas eruditos que cantaban en voz alta los himnos védicos. Detrás desfilaban las cuadrigas, tiradas por hermosos caballos con riendas y arneses tejidos en oro y adornadas con estandartes de brocado de oro y otras banderas de distintos tamaños y motivos. Había muchos soldados con armaduras doradas, sirvientes que llevaban nueces de betel y muchas prostitutas hermosas y bien conocidas. Otros muchos sirvientes venían a pie, con una sombrilla, camaras, distintos tipos de piedras preciosas y otros artículos propios de una recepción real. Con esta comitiva, el corazón suavizado por el éxtasis y los ojos llenos de lágrimas, el Señor Bharata Se acercó al Señor Rāmacandra y Se postró a Sus pies de loto rebosante de amor extático.
SB 9.10.39-40 Tras ofrecer al Señor Rāmacandra Sus sandalias de madera, el Señor Bharata Se puso en pie, con las manos juntas y los ojos llenos de lágrimas. El Señor Rāmacandra estrechó entonces a Bharata en un largo abrazo, y Le bañó con Sus lágrimas. A continuación, acompañado de madre Sītā y Lakṣmaṇa, el Señor Rāmacandra ofreció Sus respetuosas reverencias a los brāhmaṇas eruditos y a Sus mayores en la familia, mientras todos los ciudadanos de Ayodhyā se postraban ante Él en señal de respeto.
SB 9.10.41 Los ciudadanos de Ayodhyā, al ver a su rey de regreso tras una larga ausencia, Le ofrecieron collares de flores y, agitando las ropas con que se cubrían el torso, bailaron llenos de alegría.
SB 9.10.42-43 ¡Oh, rey!, el Señor Bharata llevó las sandalias de madera del Señor Rāmacandra, Sugrīva y Vibhīṣaṇa, una camāra y un excelente abanico, Hanumān una sombrilla blanca, Śatrughna un arco y dos aljabas, y Sītādevī un cántaro de agua de los lugares sagrados. Aṅgada llevó una espada, y Jāmbavān, el rey de los ṛkṣas, un escudo dorado.
SB 9.10.44 ¡Oh, rey Parīkṣit!, sentado en Su avión de flores, mientras las mujeres Le ofrecían oraciones y los recitadores cantaban Sus cualidades, el Señor parecía la Luna rodeada de estrellas y planetas.
SB 9.10.45-46 A continuación, después de la recepción que Le ofreció Su hermano Bharata, el Señor Rāmacandra entró en la ciudad de Ayodhyā, que era toda un festival de bienvenida. Cuando entró en palacio, ofreció reverencias a todas Sus madres, las esposas de Mahārāja Daśaratha, con Kaikeyī entre ellas, y a Su propia madre, Kauśalyā. También ofreció reverencias a Vasiṣṭha y a Sus preceptores espirituales. Adorado por amigos de Su misma edad o más jóvenes, Él, a Su vez, les ofrecía respetuosas reverencias, al igual que Lakṣmaṇa y Sītā. De ese modo, todos entraron en palacio.
SB 9.10.47 Al ver a sus hijos, las madres de Rāma, Lakṣmaṇa, Bharata y Śatrughna se pusieron de pie inmediatamente, como cuerpos desmayados que recobran la conciencia. Las madres sentaron a Sus hijos en Sus regazos y Les bañaron con sus lágrimas, aliviándose así del pesar de la larga separación.
SB 9.10.48 El sacerdote o maestro espiritual de la familia, Vasiṣṭha, afeitó la cabeza del Señor Rāmacandra, liberándole así de Sus enmarañados cabellos. Entonces, con la colaboración de los mayores de la familia, celebró la ceremonia de baño [abhiṣeka] del Señor Rāmacandra, con agua de los cuatro mares y otras sustancias, tal y como se hizo con el Señor Indra.
SB 9.10.49 Perfectamente bañado y con la cabeza afeitada, el Señor Rāmacandra Se vistió con hermosas ropas y Se adornó con alhajas y un collar de flores. Así resplandecía entre Sus hermanos y Su esposa, igualmente vestidos y engalanados.
SB 9.10.50 Complacido con la entrega y la sumisión plenas del Señor Bharata, el Señor Rāmacandra subió al trono. Supo cuidar de Sus súbditos como un padre, y los ciudadanos, plenamente ocupados en sus deberes prescritos de varṇa y āśrama, Le consideraron Su padre.
SB 9.10.51 El Señor Rāmacandra reinó en Treta-yuga, pero supo gobernar tan bien que todo discurría como en Satya-yuga. Todo el mundo era religioso y completamente feliz.
SB 9.10.52 ¡Oh, Mahārāja Parīkṣit, el mejor de la dinastía Bharata!, durante el reinado del Señor Rāmacandra, los bosques, los ríos, las colinas, las montañas, los países, las siete islas y los siete océanos mostraban plenamente su favor a todos los seres abasteciéndoles de todo lo que necesitaban.
SB 9.10.53 Cuando el Señor Rāmacandra, la Suprema Personalidad de Dios, fue rey de este mundo, no había el menor rastro de sufrimientos físicos y mentales, enfermedades, vejez, desconsuelo, lamentación, pesar, miedo y fatiga. Ni siquiera había muerte para quienes no la deseaban.
SB 9.10.54 El Señor Rāmacandra hizo voto de no tener más de una esposa y no tener relaciones con ninguna otra mujer. Fue un rey santo; en Su carácter, libre de ira y malas cualidades, no había ningún defecto. Él enseñó a todos, y en especial a los casados, las pautas de la buena conducta en función del varṇāśrama-dharma. De ese modo enseñó a la gente mediante Sus propias actividades.
SB 9.10.55 Madre Sītā era muy sumisa, fiel, tímida y casta; siempre entendía la actitud de su esposo. Así, con su carácter, su amor y su servicio, atrajo por completo la mente del Señor.

CANTAR SIN OFENSAS

Cantar el Santo Nombre del Señor sin ofensas, por Haripada Dasa Brahmachari

Es muy interesante el significado de Srila Prabhupada del verso 111, del capítulo 15 del Madhya Lila del Chaitanya Charitamrita, ahí se dice que haber sido debidamente iniciado o no, no es algo que deba tomarse en cuenta. Una persona iniciada puede estar, pese a todo, contaminada por la filosofía mayavada, pero la persona que canta sin ofensas el santo nombre del Señor no estará sujeta a esa contaminación. Un vaisnava debidamente iniciado puede ser imperfecto, pero quien canta sin ofensas el santo nombre del Señor es completamente perfecto.

Srila Prabhupada siempre decía que la iniciación era una formalidad y en ese significado antes citado enfatiza más el cantar sin ofensas que la propia iniciación. La sicología del actual Iskcon es totalmente contraria a ese significado antes citado, ellos piensan que aquel que es discípulo de Srila Prabhupada ya está salvado, y los demás que no son discípulos de Srila Prabhupada están condenados. Y cuando ellos detectan a alguien que le gusta la vida espiritual, que le gusta cantar Hare Krishna en éxtasis, toman medidas para hacerle la vida imposible para que se vaya de Iskcon, ya que les molesta y les irrita ver que aun hay devotos puros de Srila Prabhupada. Hoy estaba reflexionando lo que es una persona idiota, una persona idiota es la persona que hace la misma cosa un millón de veces y no sabe por que la hace, en el guru puja a Srila Prabhupada cada día dicen que tu eres nuestro señor nacimiento tras nacimiento, de ti viene el prema extático, tu nos das el conocimiento trascendental, cada día en el guru puja de Srila Prabhupada estamos diciendo que Srila Prabhupada nos está iniciando a todos, por que iniciación significa que el guru te da el conocimiento para que tu destruyas tu ignorancia y vayas de vuelta a casa de vuelta a Dios. Pero un idiota no entiende nada. Hace la misma cosa un millón de veces y no entiende nada.

Una persona puede aprender de dos maneras, una por escuchar y la otra por sufrir, las personas piadosas y de corazón sencillo aprenden por escuchar y los idiotas aprenden por sufrir.

OM TAT SAT PAZ Y BIEN

jueves, 3 de abril de 2014

SRI BRAHMA - SAMHITA, 5, 52

Comparto este bello verso del BRAHMA - SAMHITA, 5, 52

" EL SOL, LLENO DE REFULGENCIA INFINITA, QUE ES EL REY DE TODOS LOS PLANETAS Y LA IMAGEN DEL ALMA BUENA, ES COMO EL OJO DEL MUNDO. YO ADORO AL SEÑOR PRIMIGENIO GOVINDA, EN OBEDENCIA DE CUYA ORDEN REALIZA SU VIAJE EL SOL, MONTADO EN LA RUEDA DEL TIEMPO ".

SRILA RAMANUJACHARYA KI JAYA

Las glorias de Ramanujacharya





Sri Ramanujacharya nació en el Sur de la India. Él es una encarnación de Lakshman. La palabra anuja significa “hermano menor”. Rama –anuja se refiere al hermano menor del Señor Rama; por lo tanto, es Ramanuja. En Kali-yuga, es el acharya de Sri (Laksmi) Sampradaya. Él es el discípulo de Yamunacharya.


Como un niño, fue excepcionalmente inteligente. A una edad muy temprana, conoció toda la gramática en sánscrito (vyakarana), literatura (sahitya) y todas las profundas conclusiones de las escrituras Védicas.



[Sri Ramanujacharya es una encarnación de Lakshman (El hermano más joven del Señor Rama) que aceptó la Sri Sampradaya. Srila Bhaktisiddhanta Sarasvati Thakur Prabhupada tomó muchas enseñanzas de él, tal como los deberes del sannyasi, los deberes de los discípulos y la etiqueta de los vaishnavas. Él utilizó ciento ocho enseñanzas. Nosotros seguimos estas enseñanzas y también las hemos publicado en nuestro Bhagavata Patrika y Gaudiya Patrika (Revistas hindi y bengalí)].



Su maestro, Yadavacharya, fue un seguidor de los Mayavada (la teoría de que toda la variedad e individualidad son ilusión) y los filósofos Advaitavada (la teoría de que la única verdad es la unidad indiferenciada impersonal). Un día, su maestro comenzó a explicar su comprensión de la belleza de los ojos de Sri Krsna. En este sentido Chandogya Upanisad usa la palabra “kapyasam”.

Yadavacharya explicó que “kapi” significa “mono” y que el extremo posterior (trasero) de los monos (kapi asam) es rojiza en ambos lados. Él concluyo que los ojos de loto de Krsna son como los extremos posteriores (trasero) de los monos. Oyendo esto, Ramanuja comenzó a llorar.



Más tarde, cuando Ramanuja estaba masajeando a Yadavacharya, le dijo, “La explicación que has dado para kapyasam es incorrecta el significado de “kapi” puede ser entendido como “aquel que toma agua de todas partes” ¿Quién toma agua? El sol. La palabra “asam” también significa “florecer” así que la palabra “kapi asam” se puede entender como “aquel que florece bajo el sol” o en otras palabras, “la flor de loto”. Por lo tanto, podemos comprender que el verso significa que los ojos del Señor son tan hermosos como las flores de loto”.



[Sri Ramanujacharya nació en una familia sencilla. Su madre y padre no fueron muy adinerados, pero fueron de una casta alta de brahmanas y fueron muy eruditos. Ramanuja fue un chico excepcional desde su infancia. Mientras permanecía bajo la guía de un guru Mayavadi llamado Yadavacharya, fue muy cuidadoso en sus estudios. Un día, cuando su guru estaba dando una explicación de un verso que contenía la palabra kapyasana, él comparó los ojos de loto del Señor con la parte trasera de un mono el cuál es rojizo cerca de su cola. Escuchando esto de la boca de su Gurudeva, Ramanuja comenzó a llorar en gran sufrimiento. Él sintió dolor en su corazón por que su gurudeva había usado una analogía tan mala para describir los ojos de loto del Señor. Después de contenerse a sí mismo, muy amablemente preguntó si podía decir algo sobre el verso. Yadavacharya asentó y Ramanuja muy cortésmente dio muchas explicaciones acordes a la gramática en sánscrito. Él dijo que el término kapyasana en realidad significa aquel que trae agua y ese es el sol. El loto florece por la potencia del sol y por lo tanto los ojos del Señor son comparables a los lotos, no a los monos.]



El maestro de Ramanuja quedo perplejo, pensando, “ Si este chico es tan erudito a una edad tan temprana, ¿Qué será cuando crezca? Si permanece vivo, esta enseñanza Mayavada se terminará”. Entonces su maestro planeo matarlo.



[Cuando Yadavacharya escuchó esto, pensó, “Este chico es peligroso. Él es muy experto y está dando unas explicaciones tan agradables. En el futuro él podría desarraigar todas las enseñanzas impersonales de los Vedas, por lo tanto debo matarlo.”]



Pensando engañar a Ramanuja. Yadavacharya le dijo que iba a viajar con todos sus estudiantes para hacer algo de prédica y que Ramanuja debía también acompañarlo. Ramanuja fue un chico muy sincero e inocente, él no comprendía las intenciones de su maestro.



Entonces, cuando todos ellos estaban en un bosque muy profundo, decidieron que ese sería el tiempo para asesinarlo, Govinda, su primo hermano, le contó los planes y le instó para que huyera rápidamente de allí. Por lo tanto, en medio de la noche, Ramanuja les dijo que iba al baño y escapó.



Ahora solo, repentinamente miró a un cazador, junto con su esposa, sosteniendo una lámpara. El hombre le pregunto: “¿A dónde vas?”



Ramanuja contestó: “Voy a Kanipuram”.



El hombre respondió:  “Nosotros también vamos para allá, ven con nosotros” .



Cuando llegaron a Kanipuram, su propia villa, que estaba muy lejana, aquellas personas desaparecieron. Ramanuja entonces comenzó a llorar. Comprendió que era, sin duda, la Suprema Personalidad de Dios, Narayana mismo, junto con su eterna consorte, Laksmi-devi, quienes habían salvado su vida.



[A lo largo del día y de la noche, pasó a través del denso bosque. Fue difícil para él discernir su camino, especialmente en la noche. El Señor, viendo a su querido devoto en tal estado, apareció en la forma de Bharadraja y sosteniendo una linterna en Su mano, le mostró a Ramanuja su camino. Así, en muy poco tiempo, Sri Ramanuja cruzó por completo lo largo del bosque y encontró que estaba parado fuera de su villa.]



Tiempo después, el maestro de Ramanuja regresó a la aldea. Él había estado pensando que quizá un león o tigre se había comido a Ramanuja, y estaba muy feliz. Sin embargo, cuando llegó, vio a Ramanuja con vida. Le habló y le dijo que olvidara todo lo que había sucedido, Ramanuja nuevamente retomó sus estudios de  sánscrito con Yadavacharya.



[Después de algunos días, por compasión a Yadavacharya y con el deseo de liberarlo, comenzó nuevamente a estudiar bajo su guía. Después de algunos años, Ramanuja convirtió a Yadavacharya en un filósofo Vaisnava, por lo que después el maestro se convirtió en su discípulo. En algún momento posterior Ramanuja comenzó a escuchar de las cualidades de un gran guru Vaisnava en el Sur de la India con el nombre de Sri Yamunacharya y eventualmente se convirtió en su discípulo.]



Posteriormente se casó, después de su matrimonio, comenzó a enseñar chicos en la escuela de  sánscrito y a todos los estudiantes como él.



[Después se casó, su esposa fue muy conflictiva. Su comportamiento era descortés y poco cooperativo, y los incidentes sucedían con frecuencia cosa que tenía que tolerar de alguna manera.]



Un día, un discípulo de Sri Yamunacharya llamado Kanchipurna vino a la casa de Ramanuja. Él era de una casta familiar muy baja, pero él era un devoto de muy alta clase. Vino junto con su esposa por la orden de su Gurudeva y comenzó a darle su asociación a Ramanujacharya.



[Un discípulo de Sri Yamanucarya y hermano espiritual mayor de Ramanuja llamado Kanchipurna vino a la aldea de Ramanuja junto con su esposa. Ramanuja aceptó a Kanchipurna como un siksa-guru.]

Un día, cuando la esposa de Ramanujacharya estaba sacando agua del pozo, la esposa de Kanchipurna también estaba ahí sacando agua. Un poco de agua del balde de la esposa de Kanchipurna cayó dentro del balde de la esposa de Ramanuja. Ella inmediatamente se enojó mucho y comenzó a insultar a la esposa de Kanchipurna con lenguaje ofensivo. Cuando Kanchipurna regresó, su esposa le contó del incidente en el pozo e inmediatamente dejó la casa de Ramanujacharya. Al escuchar la razón por la cual su siksa-guru había partido, Ramanujacharya comenzó a pensar, “No debería estar con esta dama. De algún modo. Debo renunciar a ella inmediatamente.”

[Un día, cuando la esposa de Kanchipurna estaba tomando algo de agua del pozo, ella se reunió con la esposa de Ramanujacharya, quien también había venido al pozo para sacar agua. Sucedió que mientras sacaba agua del pozo, algo de agua del balde de la esposa de Kanchipurna se derramó dentro del balde de la esposa de Ramanuja. Aunque esto fue un accidente muy pequeño, la esposa de Ramanuja se puso furiosa e insultó a la esposa de Kanchipurna con lenguaje ofensivo. Kanchipurna se sintió herido cuando más tarde escuchó sobre esto y sin informar a Ramanuja, él y su esposa dejaron el lugar y fueron a Sri Rangam. Cuando Sri Ramanuja supo que el comportamiento de su esposa había ofendido a un Vaisnava, se sintió muy mal y pensó, “ella está cometiendo Vaisnava-aparadha; tiene una mentalidad tan ofenShiva. Debo hacer algo al respecto.”]



Después, Sri Yamunacharya envió a Purnacharya a traer a Ramanuja a él en Sri Rangam. Sin embargo, Yamunacharya estaba muy enfermo en ese momento y en el momento en que Ramanuja llegó a Sri Rangam, él había partido de la visión de este mundo. Purnacharya fue enviado allí para traerlo a Sri Rangam. Ramanuja solía darle mucho honor – siempre ofreciéndole reverencias y tratándolo como su siksa-guru. Mientras vivía con Ramanuja, Purnacharya comenzó a impartir la instrucción que había recibido de su Gurudeva. Sri Yamunacharya.



Un día, cuando Ramanuja estaba enseñando en la escuela, un brahmana hambriento llegó ahí, Ramanuja le dijo, “Si va a mi casa a mendigar, mi esposa le dará algo.” Sin embargo cuando el brahmana fue ahí, la esposa de Ramanuja muy cruel dijo, “No puedo darte nada, ¡vete! ¡Sal de aquí!” El brahmana regresó con Ramanuja, quien entonces le dijo que regresara a su casa y le dijera a su esposa, “Vengo de la casa de tu padre. Él me envió a ti, así que por favor toma esta carta de él. Ramanuja personalmente escribió la carta que le dio al brahmana para entregársela a su esposa. La carta decía, “Tu hermano se casará muy pronto, así que debes venir a la casa de tu padre.” Después de leer la carta, la esposa de Ramanuja comenzó a honrar a ese brahmana y le dio una gran cantidad de delicioso prasadam.



[Un día un brahmana hambriento llegó a Ramanuja, pidiéndole algo de comida. Ramanuja envió a este brahmana con su esposa, diciéndole, “Ve a mi casa y dile a mi esposa que te envío, Ella te dará algo de comida.” Cuando el brahmana llegó con la esposa de Ramanuja, ella con osadía lo insultó una y otra vez. Ella le dijo que debería irse de ahí, y que no había comida para él. Volviendo con Ramanuja, el brahamana relató lo que había sucedido y Ramanuja respondió, “Espera aquí unos minutos”. Se fue y escribió una carta a su esposa, como si fuera escrita por su padre, decía, “O mi querida hija, estoy organizando la boda de mi hijo, tu hermano. Así que deberías venir. Por favor trae a tu esposo contigo.”



Escribiendo estas palabras muy amablemente, dobló la carta y la ató con hilos de colores. Junto con eso envió un coco y otros artículos auspiciosos. Él entonces le dio la carta al brahamana y le dijo, “ahora ve nuevamente con mi esposa. Ella te recibirá amablemente esta vez”. El brahamana fue nuevamente. Después de leer la carta el comportamiento de la esposa de Ramanuja cambió completamente. Esta vez lo recibió cálida y amablemente y le ofreció toda clase de alimentos sabrosos y dulces. Cuando Ramanuja llegó a casa, su esposa le contó sobre la boda. Ella citó el pedido de su padre para que ambos fueran y le pidió que por favor vinieran asistieran.



Ramanuja dijo, “No, no puedo ir, estoy muy ocupado; debes ir con este brahamana. No llegues tarde.”]



Cuando su esposa se fue para ir a casa de su padre, Ramanuja también dejo esa casa. Él fue a Sri Rangam a reunirse con su Gurudeva, Sri Yamunacharya, pero Yamunacharya había dejado este cuerpo antes de que Ramanuja llegara. Ramanuja vio que muchos devotos estaban caminando con el cuerpo trascendental de Yamunacharya. Todos sus discípulos estaban llorando mientras llevaban su cuerpo para ser puesto en samadhi.



[Después de que su esposa se fue con ese brahmana, Ramanuja cerró la puerta de su casa y fue a Sri Rangam , a reunirse con su Gurudeva. Sri Yamunacharya. Quería tomar sannyasa de él, pero cuando llegó a Sri Rangam, encontró que Sri Yamucarya acababa de morir y sus discípulos caminaban en procesión con su divino cuerpo. Ramanuja se sintió descorazonado y triste.]



Él le dijo, “Yo he aceptado a Yamunacharya como mi Gurudeva. Quiero ver su cara“. Los discípulos de Yamunacharya se detuvieron y levantaron la ropa de su cuerpo. Ramanuja pudo ver que tres de los dedos de Ramanuja estaban doblados.



[Él les pidió que se detuvieran un momento. Él quería que le descubrieran el cuerpo trascendental para que pudiera tomar el darshana de la divina forma de su Gurudeva. Él observó que todos los dedos de una de las manos de su Gurudeva estaban abiertos y en la otra, tres dedos estaban cerrados. Él preguntó a todos sus discípulos alrededor porque era esto, y quería saber cuando había sucedido. Nadie pudo responder. Ellos dijeron, “No lo habíamos notado antes; debió suceder justo ahora.”]



Él prometió enfrente de todos los presentes, “Escribiré el comentario Sri-bhasya en el Vedanta Sutra.” Uno de los dedos inmediatamente se puso recto. Entonces dijo, “Tomaré sannyasa,” y el segundo dedo se estiró también. Por último, dijo, “Predicaré la misión de mi Gurudeva, Yamunacharya”, en ese momento el último dedo se estiró y se puso rígido. Viendo esto, todos los presentes quedaron atónitos.



[Ramanuja quedo en silencio, y después de un tiempo habló, dirigiéndose al cuerpo trascendental de Sri Yamunacharya, dijo, “Ahora, primero escribiré un comentario Vaisnava sobre el Vedanta, y predicaré este comentario Vaisnava por toda la India.” Un dedo se abrió y Ramanuja dijo, “Tomaré tridandi-sannyasa ahora, y predicaré el mensaje del Vaisnava-dharma y tus enseñanzas.” Cuando Sri Ramanujacharya escuchó esto, su segundo dedo se abrió, Ramanuja entonces dijo, “Escribiré sistemáticamente sobre la etiqueta Vaisnava, explicaré el comportamiento requerido para ejecutar un servicio devocional puro y que precauciones deben tomarse. También predicaré esto a través de la India”. Después de pronunciar esta tercer declaración, Sri Ramanujacharya observó con todos los presentes, que los tres dedos de Yamunacharya ahora se habían abierto. En seguida, Sri Ramanujacharya aceptó formalmente tridandi sannyasa de Sri Yamunacharya.]



Después de que a Yamunacharya se le dio Samadhi, Ramanujacharya fue elegido para ser el siguiente acharya, como el sucesor de Yamunacharya. Inmediatamente dijo, “No me convertiré en el siguiente acharya de inmediato. Denme tiempo. Denme dos años.” Entonces pasó algo de tiempo con cada uno de los discípulos prominentes de Yamunacharya. Los sirvió y escucho de ellos lo que habían aprendido de su Gurudeva. Sólo después de escuchar de ellos durante dos años él aceptó el puesto de acharya.



[Sri Ramanujacharya ahora había tomado formalmente iniciación sannyasa de Sri Yamunacharya. Más tarde, todos los discípulos de Yamunacharya, quienes eran grandes estudiantes y que habían servido a su Gurudeva por tantos años, vinieron juntos. Habiendo visto las características extraordinarias y la personalidad de Ramanujacharya, colectivamente decidieron que él debería ser nombrado como el siguiente acharya después de su Guru y lo honraron con el asiento de acharya en Sri Rangam. Sri Ramanujacharya aceptó las órdenes de sus hermanos espirituales. Pero antes de sentarse y actuar como el acharya, fue con cada uno de sus hermanos espirituales, por dos meses, cuatro meses, seis meses o un año y sirvió a cada uno de ellos. Así formalmente se empeño en comprender las enseñanzas de Yamunacharya, ya que no había tenido la oportunidad de pasar mucho tiempo con él. Después de servir y satisfacerlos, comenzó su papel como acharya de la Sri Sampradaya en Sri Rangam.]

Después. El gobernador de ese pueblo, el Rey Koluttunga II escucho que Ramanujacharya estaba predicando fuertemente su filosofía. Koluttunga II quería matarlo, temiendo que si permanecía vivo, la Saiva Sampradaya (compuesta de los auto llamados devotos del Señor Shiva) pudieran ser eliminados. Él envió un mensaje a Ramanujacharya diciendo que viniera de una vez para un debate.



Ramanujacharya y todos sus asociados sabían que el rey quería matarlo. Su discípulo Kuresh le dijo, “Gurudeva, por favor no vayas. Yo iré en tu lugar. Por favor dame tu danda y tu ropa de sannyasa.” Insistiendo Kuresh, los tomó de él y le dio sus propias ropas blancas. Le dijo a Ramanuja que de una vez dejara ese lugar. Entonces, tomando la ropa y la danda de su Guru, Kuresh fue al lugar del rey.

En el lugar había un gran debate, durante el cual Kuresh derrotó a todos los pandits del rey. Sin embargo, Kuresh estaba solo, así que los pandits del rey dijeron a todos que él debía ser derrotado. Lo detuvieron por la fuerza, y sólo lo dejaron en libertad después de cegarlo al arrancarle ambos ojos. Entonces comenzó a buscar a su Gurudeva, que ya estaba muy lejos. Afortunadamente, después de algún tiempo, llegó a la misma aldea donde residía Ramanujacharya.



Dentro de la aldea había dos discípulos – uno muy rico y el otro muy pobre. Ramanujacharya le dijo a sus discípulos que fueran a la casa del devoto rico ya que su grupo era más de cincuenta en total, le pidió que preparara prasadam y un lugar para que se quedaran todos ellos.



Dos de los discípulos de Ramanujacharya fueron a la casa del hombre rico y le dieron este mensaje. El hombre rico sintió extrema alegría y quedo completamente absorto en las preparaciones para la llegada de Ramanujacharya y de todos sus devotos. Sin embargo, el no salió de regreso para compartir sus planes con sus hermanos espirituales en la puerta. Después de esperar por algún tiempo, aquellos discípulos regresaron a Ramanujacharya y le dijeron que habían ido a la casa del devoto rico, pero que los había dejado esperando y que no regresó por ellos. Ramanujacharya respondió, “Oh, entonces iremos todos a la casa del devoto pobre”.



Este muy pobre brahmana solía ir y mendigar por ingredientes para que así su esposa pudiera cocinar prasadam. Solo tenía una pieza de ropa adecuada, su esposa la utilizaba, entonces, cuando él iba a pedir limosna, tomaba la ropa de su esposa.



En ese día en particular, después del medio día, no podía mendigar nada y decidió regresar a casa. Mientras tanto, antes de su regreso, Sri Ramanujacharya, con todos sus discípulos, de pronto llegaron a su casa. Su esposa estaba muy feliz de ver a su Gurudeva, pero también se sentía muy apenada por que no tenía ropa apropiada para usar. Sri Ramanuja comprendió esto, y le dio su propio chadar. Ella se envolvió con esto alrededor y vino en su presencia.



Después ella le dio un tapete a su gurudeva y a sus seguidores para que se sentara, ella comenzó a preguntarse, “¿Cómo puedo organizar prasadam para todos? ”Entonces recordó que uno de sus vecinos, quien era un hombre rico de negocios, estaba muy atraído hacia ella y tenía muchos deseos lujuriosos. Él anteriormente le había dicho de sus deseos, pero ella era muy casta y siempre rechazo sus propuestas. Sin embargo, en su actual predicamento, ella fue a ese hombre y le dijo que ella podría cumplir sus deseos.



Ella estaba pensando, “¿Cuál es el uso de mi castidad si no puedo servir a mi Gurudeva? Por mi Gurudeva, debo estar preparada para todo.” Le dijo al hombre rico, “estoy lista para hacer lo que quieras, pero en cambio quiero que ordenes muchos ingredientes para que yo pueda cocinar y dar prasadam a mi Gurudeva y todos sus discípulos”. Escuchando esto, el hombre rico se puso muy alegre y le dio más de lo que quería. Tomando todo lo que le dio, ella preparó un muy buen prasadam para todos los devotos y todos estuvieron felices.



Mientras Ramanujacharya y todos los devotos estaban descansando después del prasadam, su esposo regresó a casa. Él le preguntó, “¿Gurudeva y todos sus discípulos han venido. Como le haremos para ocuparnos de sus necesidades?” Ella contestó, “He hecho todo, no hay nada de qué preocuparse. Ellos han tomado todo el prasadam y ahora están descansando.”



Su esposo pregunto “¿Cómo hiciste todos los arreglos?”

Ella comenzó a decirle la historia sobre el vecino lujurioso. Ella dijo, “Estaba pensando que mi Gurudeva ha venido; Si no puedo servirle, entonces ¿cuál es el uso de mi castidad? Así que fui y le dije a aquel hombre lujurioso que si me daba todos los ingredientes para hacer un delicioso prasadam, entonces yo misma me ofrecería. Él hizo lo que le pedí, así que ahora que es de noche debo ir con él.”



Su esposo le dijo, “iré contigo.”



Estaba lloviendo en ese momento, así que tomaron una sombrilla y fueron a la casa de aquel hombre rico junto con el mahaprasadam. La esposa entró a su casa sola y el hombre se puso muy feliz. El hombre le preguntó, “Está lloviendo muy fuerte esta noche, y parece que has venido sola. ¿Alguien te trajo? Ella dijo “Mi esposo vino conmigo,” y le dio los remanentes del prasadam de Ramanujacharya. El hombre lujurioso tomó esos remanentes y quedó totalmente transformado.

El cayó a los pies de loto de aquella dama y le rogó, “Discúlpame. Discúlpame”



La dama y su esposo entonces regresaron a su casa. Al día siguiente, su vecino vino a Ramanujacharya y le oró, “Quiero ser iniciado por ti.” Ramanujacharya lo inició.

Mientras tanto, Kuresh llegó a la aldea de la pareja de devotos pobres donde Ramanujacharya se hospedaba. Viendo a Kuresh, Ramanujacharya gritó su nombre. Kuresh fue a su Gurudeva y quiso tomar su darsana, pero no tenía ojos. Ramanujacharya puso sus manos sobre las heridas de Kuresh y los dos ojos se manifestaron inmediatamente. Él podía ver otra vez.



Posteriormente, Ramanujacharya fue al Norte de la India. Después de viajar por un largo tiempo, eventualmente llegó a Kashmir. Fue con Sarada-pith, el lugar de Sarada-devi, donde se encontró el Bodhayana-bhasya (comentario) del Vedanta Sutra. Este comentario Bodhayana contiene conclusiones filosóficas vaishnavas, no teorías Mayavada. En la biblioteca de Sarada-pith el leyó el comentario y en la noche el tomó ese libro y escapó con Kuresh.



Ellos huyeron de ahí, pero los pandits de Kashmir los siguieron. Finalmente los pandits tomaron el libro y regresaron a su propio lugar. Ramanujacharya estaba muy triste, pero Kuresh le dijo, “Gurudeva, no estés triste. También he leído ese libro y recuerdo todo su contenido. Voy a ponerlo por escrito.” Después hizo ésto y le dio el escrito a Ramanujacharya. Ramanujacharya entonces escribió su Sri-bhasya del Vedanta Sutra [* Ver la nota final] y cumplió los tres deseos de su Gurudeva, Yamunacharya.



[Cuando Sri Ramanujacharya oficialmente se convirtió en el acharya, comenzó muy fuertemente a predicar el culto de Sri Yamunacharya. En el Sur de la India, dos sectas impersonalistas eran muy prominentes: Saiva y Sankaracharya. Los seguidores de Sankaracharya están de acuerdo con el Vedanta Sutra como “sarvam kaldivam Brahma” y “tat tvam asi” Ellos mismos se creen el Brahma impersonal (Dios) y creen que todos venimos de Brahma. La escuela Saiva considera al Señor Shiva como la verdad última y quieren fundirse en él. Esta es la diferencia básica entre los dos. Sri Ramanujacharya refutó y derrotó a todos los impersonalistas por su muy fuerte y eficaz prédica.]



[ *Nota al pie: Sri Ramanujacharya también refutó los argumentos de Sankara en su propio comentario del Vedanta Sutra, el cuál es conocido como el Sri-bhasya. “Sri Sankarayarta ha intentado equiparar los Pancharatras con la filosofía de los ateístas Kapila y aquellos han intentado probar que los Pancharatras contradicen los requerimentos Vedicos. Los Pancharatras establecen que la personalidad de la jiva llamada Sankarsana ha emergido de Vasudeva, la suprema causa de las causas, que Pradyumna, la mente, ha venido de Sankarsana y que Aniruddha, el ego ha venido de Pradyumna. Pero nadie puede decir que la entidad viviente (jiva) toma nacimiento o es creada, pero tal declaración está en contra de los mandatos de los Vedas. Como se establece en el Katha Upanisad (2.18), las entidades vivientes, como almas espirituales individuales, no pueden tener ni nacimiento ni muerte. Todas las literaturas Vedicas declaran que la entidad viviente es eterna. Por lo tanto cuando se dice que Sankarsana es jiva, esto indica que Él es la Deidad predominante de las entidades. Similarmente, Pradyumna es la Deidad predominante de la mente y Anirudda es la deidad predominante del ego.





“Se ha dicho que Pradyumna, la mente, fue producida por Sankarsana. Pero si Sankarsana fuera una entidad viviente, esto no podría ser aceptado, porque una entidad viviente no puede ser la causa de la mente. Los mandatos Vedicos establecen que todo, incluyendo la vida, mente y los sentidos vienen de la Suprema Personalidad de Dios. Es imposible que la mente sea producida por un ser vivo, pero los Vedas establecen que todo viene de la Verdad Absoluta, el Señor Supremo.





“Sankarsana, Pradyumna y Anirudda tienen todas las características potentes de la Personalidad absoluta de Dios. De acuerdo a las escrituras reveladas, las cuales contienen hechos innegables que no se pueden refutar. Por lo tanto estos miembros de la manifestación cuádruple nunca deben ser considerados ordinarios seres vivientes. Cada uno de Ellos es una expansión plenaria del Dios Absoluto y por lo tanto cada uno es idéntico con el Señor Supremo en conocimiento, opulencia, energía, influencia, destreza y potencias.





“La evidencia de que los Pancharatras no pueden ser descuidados. Sólo las personas sin información que no han estudiado realmente los Pancharatras piensan que estos contradicen los srutis respecto al nacimiento o al principio de la entidad viviente. En este sentido, debemos aceptar que el veredicto del Srimad Bhavatam, dice ‘La absoluta Personalidad de Dios, que es conocida como Vasudeva y quien es muy afecto hacia sus devotos rendidos, se expande Él mismo en una forma cuádruple quienes son subordinadas a Él y al mismo tiempo son idénticas a Él en todo aspecto’ El Pauskara-samhita establece ‘Las escrituras que recomiendan aquellos brahmanas que adoran a la forma cuádruple de la Suprema Personalidad de Dios son llamadas agamas.’ En todas las literaturas Vaisnavas se dice que la adoración de esta forma cuádruple es tan buena como la adoración de la Suprema Personalidad de Dios Vasudeva, quien en sus diferentes expansiones, completa en seis opulencias, puede aceptar ofrendas de Sus devotos como resultado de sus deberes prescritos.





“Adorar las formas de pasatiempos, tales como Nrsimha, Rama, Sesa y Kurma, promueve a la adoración del Sankarsana cuádruple. Desde esa posición uno es elevado a la plataforma de la adoración de Vasudeva, el Brahmana Supremo. En el Pauskara-samhita se dice, ‘Si alguien adora completamente de acuerdo a los principios regulativos, uno puede obtener a la Suprema Personalidad de Dios, Vasudeva. ’Se acepta que Sankarsna, Pradyumna y Aniruddha son tan buenos como el Señor Vasudeva, Todos ellos tienen un poder inconcebible y puede aceptar formas trascendentales como Vasudeva. Sankarsana, Pradyumna y Aniruddha nunca nacen, pero se pueden manifestar Ellos mismos en varias encarnaciones ante los ojos de los devotos puros, Esta es la conclusión de toda la literatura Vedica’.





“Que el Señor se pueda manifestar ante sus Devotos por Su inconcebible poder no está en contra de todas las enseñanzas de los Pancharatras. Desde que Sankarsana, Pradyumna y Aniruddha son, respectivamente, las Deidades predominantes de todas las entidades vivientes, la mente total y el ego total, la designación de Sankarsana, Pradyumna y Aniruddha como ‘jiva, mente y ego‘ nunca es contradictoria a lo establecido por las escrituras. Estos términos identifican a estas Deidades, así como los términos ‘cielo y luz’ algunas veces identifican al Brahman Absoluto.





“Las escrituras niegan completamente el nacimiento o la producción de la entidad viviente. En el Parama-samhita se describe que la naturaleza material, que es usada para otros propósitos es objetivamente inerte y siempre sujeta a la transformación. El campo de la naturaleza material es la arena de las actividades de actores fruitivos y debido a que el campo material esta externamente relacionado con la Suprema Personalidad de Dios, es también eterna. En cada samhita, la jiva (entidad viviente) ha sido aceptada como eterna y en los Pancarataras el nacimiento de las jivas está completamente negado. Cualquier cosa que se produce debe ser eliminada. Por lo tanto si aceptamos el nacimiento de la entidad viviente, también debemos aceptar su aniquilación. Pero debido a que la literatura Vedica dice que la entidad viviente es eterna, uno no debe pensar que el ser viviente es producido por un cierto tiempo. En el comienzo del Parama-samhita se establece claramente que la cara de la naturaleza material está cambiando constantemente. Por lo tanto el ‘comienzo, aniquilación’ son términos aplicables solamente en la naturaleza material.





“Considerando todos estos puntos, uno debe entender que los estatutos de Sankaracharya, de que Sankarsana nace como una jiva están completamente en contra de lo establecido por las declaraciones Vedicas. Sus afirmaciones son completamente refutadas por los argumentos mencionados. En este sentido los comentarios de Sridhara Svami del Srimad Bhagavata (3.1.34), son muy útiles.”





Para una refutación detallada de los argumentos de Sankaracharya intentando probar que Sankarsana es un ser viviente ordinario, uno debe referirse a los comentarios de Srimat Sudarsanacharya del Sri-bhasya, que es conocido como el Sruta-parakasika. (Sri Caitanya – caritamrita Adi-lila, 5,41 significado por Srila Prabhupada Bhaktivedanta Swami Maharaja)]







Gaura premanande.